lunes, 9 de abril de 2012

'Observaciones y máximas de Blas', de Noel Clarasó (18)

Fin de TRANSIGENCIAS

El crítico de arte es feliz porque con una sola ojeada le basta para hacerse cargo de los defectos de la obra; el crítico de teatro lo es menos porque ha de aguantar la función; el crítico de libros es un desgraciado que ha de invertir algunas horas en la lectura de cada libro.

Si los empresarios buscaran mujeres gordas para los conjuntos, con la mitad de los sueldos llenarían la escena.

Los actos que se justifican invocando el concepto del honor suelen ser, en general, poco caritativos.

Firmar la paz tiene siempre un encanto indiscutible; es la única manera de poderse volver a declarar la guerra.

Las leyes que rigen el comportamiento de los hombres sólo fallan cuando las aplicamos a casos particulares.

Contemplar como los demás trabajan es una manera muy sana de amar el trabajo.

Para hablar bien de otro, uno ha de aprender a dominarse.

En el juego es muy importante saber perder; pero lo es mucho más saber hacer perder a los otros.

Los personajes secundarios y apagados, si son tercos, imponen en cierta manera su voluntad a los otros; el subalterno cede en todo lo accesorio con tal que el jefe ceda en lo esencial.

Una fiesta familiar se distingue de un lance de honor en que en ella no es indispensable el derramamiento de sangre.

Los idiomas que se aprenden de niño se olvidan en la juventud; los que se aprenden en la juventud se olvidan en la madurez; sólo los que se aprenden de viejo se recuerdan toda la vida.

El interior de una casa moderna sólo se distingue del interior de otra casa moderna por las iniciales de la ropa blanca; siempre que los nombres de los dueños no empiecen por las mismas letras.

Parece que un vecino simpático siempre es más molesto que un hombre antipático que habita en otra ciudad.

Ciertas ideas ajenas le soprenden a uno aunque no las entienda. En cierta ocasión me dijo un poeta con tristeza: "Hubo una noche en que la luna fue cuadrada". Confieso que no comprendí la imagen pero me he acordado siempre de la frase.

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